Efectos del ejercicio sobre las cualidades físicas en los mayores

El envejecimiento es un factor de riesgo para el desarrollo de patologías crónicas, entre las que destacan las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la hipertensión, el cáncer y las enfermedades neurológicas.1,2

En paralelo al proceso de envejecer, tanto la inactividad física como el comportamiento sedentario adoptado por una gran parte de la población incrementan significativamente el riesgo de desarrollar dichas patologías.3 Además, este cuadro se acompaña frecuentemente con un estado de sarcopenia y, más específicamente en términos de salud, dinapenia, presentando niveles bajos de calidad muscular y rendimiento físico.4,5 En este sentido, se ha establecido una relación entre el grado de condición física de una persona y la realización de actividad física, actuando ambas variables como predictores bidireccionales.6

La práctica regular de actividad física, bien sea de intensidad moderada o vigorosa, ha evidenciado reducir la incidencia de enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares y metabólicas, al igual que disminuir el riesgo de caídas, trastornos cognitivos, osteoporosis y debilidad muscular tanto en ancianos sanos como en aquellos que presentan fragilidad.7

Dos de las cualidades físicas determinantes en el adulto mayor son el fitness cardiorrespiratorio y la velocidad de la marcha, las cuales están directamente relacionadas con la esperanza de vida.8,9

Se ha concluido que el ejercicio aeróbico incrementa de forma significativa el consumo pico de oxígeno en personas mayores,10 mientras que tanto el entrenamiento de fuerza como el de coordinación y la combinación de ambos son capaces de aumentar significativamente y de forma similar la velocidad de la marcha.11

Otro factor pronóstico clave es la fuerza de prensión manual, que se correlaciona con la funcionalidad de las extremidades superiores y, a su vez, también está directamente vinculada con el riesgo de mortalidad.12 En este caso, de acuerdo con los resultados ofrecidos por un meta-análisis, la aplicación de diversos programas de ejercicio aumenta ligeramente la fuerza de prensión manual. Sin embargo, un entrenamiento específico orientado a la mejora de la fuerza o un programa de ejercicio multicomponente producen un incremento significativo de esta cualidad.13

En cuanto a las extremidades inferiores, el entrenamiento de fuerza es determinante para mejorar la fuerza de los músculos extensores de la rodilla, mientras que tanto el ejercicio de fuerza como el aeróbico inducen mejoras en el equilibrio estático y dinámico.14 A este respecto, la combinación de un entrenamiento específico de equilibrio con ejercicios funcionales y de fuerza reducen el riesgo de caídas en ancianos.15

En lo que se refiere a la flexibilidad, el entrenamiento específico de la misma es capaz de inducir aumentos en el rango de movimiento de algunas articulaciones, si bien la literatura actual indica que un entrenamiento basado en los tres pilares mencionados anteriormente (aeróbico, fuerza y equilibrio) es suficiente para obtener mejoras funcionales, independientemente de la inclusión de ejercicios de flexibilidad (p.ej. estiramientos).16,17

En conclusión, un programa de entrenamiento físico orientado a la mejora o mantenimiento de las cualidades físicas en adultos mayores debe incorporar ejercicio aeróbico, de fuerza y de equilibrio. Además, dicho programa ha de ser individualizado de acuerdo a las características propias de cada persona y a sus limitaciones y objetivos.18

Referencias

1.        Jaul E y Barron J. Age-Related Diseases and Clinical and Public Health Implications for the 85 Years Old and Over Population. Frontiers in Public Health 5, 335, 2017.

2.        López-Otín C, Blasco MA, Partridge L, Serrano M y Kroemer G. The hallmarks of aging. Cell 153, 1194-1217, 2013.

3.        Ding D y cols. The economic burden of physical inactivity: a global analysis of major non-communicable diseases. Lancet 388, 1311–1324, 2016.

4.        Cruz-Jentoft AJ y cols. Sarcopenia: Revised European consensus on definition and diagnosis. Age and Ageing 48, 16–31, 2019.

5.        Mitchell WK, Williams J, Atherton P, Larvin M, Lund J y Narici M. Sarcopenia, dynapenia, and the impact of advancing age on human skeletal muscle size and strength; a quantitative review. Frontiers in Physiology 3, 260, 2012.

6.        Metti AL, Best JR, Elizabeth Shaaban C, Ganguli M y Rosano C. Longitudinal changes in physical function and physical activity in older adults. Age and Ageing 47, 558–564, 2018.

7.        McPhee JS, French DP, Jackson D, Nazroo J, Pendleton N y Degens H. Physical activity in older age: perspectives for healthy ageing and frailty. Biogerontology 17, 567–580, 2016.

8.        Woo J, Yau F, Leung J y Chan R. Peak oxygen uptake, six-minute walk distance, six-meter walk speed, and pulse pressure as predictors of seven year all-cause and cardiovascular mortality in community-living older adults. Experimental Gerontology 124, 110645, 2019.

9.        Studenski S y cols. Gait speed and survival in older adults. Journal of the American Medical Association 305, 50–58, 2011.

10.      Bouaziz W y cols. Effect of Aerobic Training on Peak Oxygen Uptake Among Seniors Aged 70 or Older: A Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Rejuvenation Research 21, 341–349, 2018.

11.      Hortobágyi T, Lesinski M, Gäbler M, VanSwearingen JM, Malatesta D y Granacher U. Effects of Three Types of Exercise Interventions on Healthy Old Adults’ Gait Speed: A Systematic Review and Meta-Analysis. Sports Medicine 45, 1627–1643, 2015.

12.      Bohannon RW. Grip strength: An indispensable biomarker for older adults. Clinical Interventions in Aging 14, 1681–1691, 2019.

13.      McGrath RP, Vincent BM, Lee IM, Kraemer WJ y Peterson MD. Handgrip Strength, Function, and Mortality in Older Adults: A Time-varying Approach. Medicine & Science in Sports & Exercise 50, 2259–2266, 2018.

14.      Marques EA, Figueiredo P, Harris TB, Wanderley FA y Carvalho J. Are resistance and aerobic exercise training equally effective at improving knee muscle strength and balance in older women? Archives of Gerontology and Geriatrics 68, 106–112, 2017.

15.      Sherrington C y cols. Exercise to prevent falls in older adults: An updated systematic review and meta-analysis. British Journal of Sports Medicine  51, 1749–1757, 2017.

16.      Stathokostas L, Little RMD, Vandervoort AA y Paterson DH. Flexibility training and functional ability in older adults: A systematic review. Journal of Aging Research 2012, 306818, 2012.

17.      Nuzzo JL. The Case for Retiring Flexibility as a Major Component of Physical Fitness. Sports Medicine 50, 853–870, 2020.

18.      Galloza J, Castillo B y Micheo W. Benefits of Exercise in the Older Population. Physical Medicine and Rehabilitation Clinics of North America 28, 659–669, 2017.

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